fbpx

Abundancia espiritual y material, ¿cómo atraerla a mi vida?

abundancia-espiritual

A menudo separamos la Abundancia espiritual de la material, como si fueran diferentes o provinieran de lugares distintos. Pero entender que la Abundancia está disgregada, ya es un error de base. La Abundancia solo es una y abarca tanto la Abundancia espiritual como la material. De hecho, la verdadera Abundancia viene siempre de la mano de la Abundancia espiritual.

El primer paso es comprender qué es la Abundancia, el estado de consciencia y actitudes que la atraen a nuestra vida y cuáles son esos errores que la alejan de nosotros.

¿Te apetece que nos pongamos a ello?

¿Qué es la abundancia?

Cuando escuchamos hablar de Abundancia de forma refleja pensamos en dinero. Pero la Abundancia es mucho más que riqueza y vernos abastecidos en nuestras necesidades materiales. 

Origen etimológico de la palabra Abundancia

Abundancia proviene del latín “abundantia” y se refiere a gran cantidad de algo, gran cantidad de lo que una cosa en sí contiene.

…”gran abundancia de algo”… expresión bastante indefinida, ¿verdad? Así es y por lo tanto, vamos a pararnos en ello, porque según el sentido de esa oración también podemos tener gran cantidad de soledad, rencor, fracaso… (no quiero seguir para que no pongas el foco en abundancia de lo que no queremos).

La Abundancia espiritual es un estado del ser

El concepto “riqueza” se refiere principalmente a disponer de dinero en abundancia, oportunidades de negocio, bienes materiales…, entendiendo por todo ello algo positivo (independientemente de la carga negativa que rodea al dinero),

Sin embargo, la Abundancia tiene que ver con sentir que disponemos de todo cuanto necesitamos en todas las áreas de nuestra vida: salud, dinero, relaciones, amor…, pero no por lo que la casualidad o la suerte son capaces de traernos, sino por lo que nosotros somos capaces de materializar.

Y aquí es dónde nos encontramos con la primera clave de la Abundancia, la materialización.

Que nuestra realidad sea de una manera u otra en gran parte depende de nuestro grado de consciencia, de lo que SOMOS desde el lado transcendente de todo ser humano y de los sentimientos y actitudes que mantengamos ante la vida.

Por eso cuando hablamos de Abundancia nos referimos a un ESTADO DEL SER desde el que atraemos y creamos una forma de vivir, un modo de estar en el mundo y de relacionarnos, tanto con las personas como con nosotros mismos desde un despliegue transpersonal.

Nuestra inteligencia espiritual nos ayuda a conectar con algo más allá que nosotros mismos y lo meramente material que podemos ver y tocar. Este tipo de inteligencia nos facilita despertar nuestro lado creativo-creador y autorrealizarnos para hacer de nuestra vida una existencia con significado.

TALLER ONLINE GRATUITO
Sanando tus heridas emocionales para recuperar tu esencia y vivir más feliz
ACCEDE AHORA AL TALLER COMPLETO

¿Cuál es la diferencia entre Abundancia y Prosperidad?

Siempre ayuda recurrir a la etimología de las palabras, así que vamos a ver el significado de Prosperidad igual que lo hemos hecho con la palabra Abundancia.

Viene del latín con el término “prosperĭtas”, o “prosperātis”, una forma verbal de “prospěrus”, y significa salir bien, ser feliz, tener buena suerte o tener éxito en lo que sucede.

Vamos a profundizar más en ello y te darás cuenta que cuando hablamos de Prosperidad y Abundancia nos referimos al mismo estado de consciencia.

Prosperidad es el éxito en el camino a la hora de emprender, pero no en cuanto a lo que logramos, sino a nuestra capacidad para conectarnos y sintonizar a medida que evolucionamos como personas.

Finalmente recibiremos en función de lo que somos y de lo que alcancemos a dar. Volvemos a referirnos a un estado del SER.

La Abundancia y la Prosperidad por lo tanto están íntimamente relacionadas con nuestra superación personal, y esta empieza por sanar nuestra historia y nuestras heridas emocionales. Si estamos dañados e inconscientemente no creemos merecer el amor, la felicidad y el éxito, difícilmente llegará Abundancia a nuestra vida.

Nuestras creencias negativas y limitantes actúan sin darnos cuenta ejecutando el programa de la escasez, en definitiva, determinando lo que damos y por lo tanto lo que recibimos.

Si queremos que se ejecute el programa de la Abundancia espiritual y material, necesitamos comprometernos primero con nuestra mejora como personas para esperar los resultados que deseamos.

Cuando trabajo con comunidades de emprendedores lo primero que intento trasmitirles es que no hay desarrollo profesional sin desarrollo personal. Proyectarnos en los resultados y en los beneficios sin un propósito, sin que nuestras metas tengan sentido y sin antes tener claro que nuestra misión es servir a los demás, no reporta la Abundancia económica que se espera.

Esto ocurre porque no se está desarrollando el nivel de consciencia necesario para una apertura a la Abundancia espiritual, entendida esta como generosidad para dar, satisfacción por el servicio a los otros y equilibrio en todos los niveles.

Y si hablamos del terreno de las relaciones y la pareja ocurre lo mismo. Si la resonancia de nuestras creencias es de no merecimiento de amor y la carencia prima sobre la capacidad de dar, no nos encontraremos en disposición de crear relaciones sanas, porque nuestro inconsciente no irradia “salud”.

¿Cómo tener Abundancia espiritual?

Para mí la pregunta no es “¿cómo tener Abundancia espiritual?”, sino “¿cómo SER Abundancia espiritual?”. Porque abundante se es SIENDO no teniendo, porque tengo en función de lo que SOY.

Si te parece un trabalenguas vuelve a leerlo, porque no lo es en absoluto. De hecho, si entiendes esto habrás entendido todo y te habrás abierto a la Abundancia para siempre.

Nos abrimos a la Abundancia y somos capaces de vivir en la Prosperidad:

  1. Cuando sanamos nuestra historia personal y superamos nuestras heridas emocionales.
  2. Cuando nos reconciliamos con nuestros padres.
  3. Cuando transformamos nuestras creencias limitantes en creencias posibles y hechos tangibles.
  4. Cuando desplegamos nuestro ser transpersonal.
  5. Cuando nos ponemos a la acción.
  6. Cuando desarrollamos inteligencia emocional y financiera.

Recuerda que nos regimos en un 95% por el inconsciente, es decir, todos los lastres ocasionados por heridas o traumas no superados y vivirnos en conflicto interior por no haber transitado una reconciliación con nuestros progenitores, nos desalinea del empleo genuino de nuestros dones y sentido de vida.

Caminamos arrastrando creencias negativas y limitantes que nos hacen entender la realidad desde el miedo y no desde la confianza y el amor.

La Abundancia viene de la mano del autoconocimiento, del desarrollo personal y la autorrealización.

El desarrollo personal no deja fuera lo esencial de aprender a gestionar mejor nuestras emociones y también nuestras finanzas. En el área de la Abundancia económica, no solo basta con nuestro despliegue espiritual y psicológico, sino que es necesario desde lo tangible y la acción ampliar nuestros conocimientos sobre finanzas.

Esta evolución de la que hablamos es la que provoca que nos coloquemos con nuestra atención en el presente y no vivamos proyectados en un deseo futuro por una carencia pasada. Una mente y un corazón en el aquí y el ahora, se sitúa en el eje central de la espiritualidad y la transcendencia, atrayendo y creando una realidad abundante.

Por eso la Abundancia tiene que ver con lo que SOMOS interiormente y con nuestro grado de evolución personal. Este es el reto, comprender e interiorizar que la Abundancia no es algo que sucede fuera y que hay que perseguir para alcanzar, sino que se crea antes en nuestro interior y en nuestro inconsciente y la materializamos o no en función de nuestro nivel de consciencia.

3 actitudes que te alejan de la Abundancia

1. El primer error y el que más te aleja de la Abundancia y más te acerca a la escasez, es pensar que la prosperidad, la riqueza y el bienestar nada tienen que ver con la transcendencia y el desarrollo personal.

Tus logros, tu emprendimiento, tus relaciones y tu comodidad en lo material son directamente proporcionales al grado de consciencia y amplitud ante la vida.

No midas tu Abundancia por lo que tienes sino por lo que eres, porque la cantidad de lo que tienes y disfrutas en todos los aspectos, es convocada por lo que eres como persona, por tu grandeza y tu generosidad.

2. En el lado opuesto, otro error es entender que solo por vivir conectados a nuestra parte más espiritual, desenvolvernos en entornos de desarrollo personal y siendo usuarios de técnicas de reprogramación mental (como la PNL – Programación neurolingüística) o prácticas como la meditación, por citar solo unos ejemplos, seremos abundantes y llegará a nuestra vida todo cuanto deseamos.

Es absolutamente necesario actuar, accionar y emprender para poder ser abundantes en todas las áreas de nuestra vida.

Primero cambia tus creencias limitantes y negativas con las excelentes técnicas que aporta la psicología, la terapia o el coaching (como puede ser la nombrada PNL), medita para observar tu mente y ampliar tu grado de consciencia, y después actúa para que la vida entienda que estás en movimiento, que te haces responsable de ejecutar aquello que ya has construido y que es para ti por derecho propio, es decir, la felicidad.

Porque… ¿qué es ser feliz? Es ser abundante.

3. Almacenar sentimientos de rencor, envidia y miedo, entre otros. Si no trabajas e integras tus sombras y tus puntos de dolor, e interiormente predominan sentimientos contractivos que irradian escasez, es difícil que alcances un equilibrio vital y relacional. Transmitiendo un estado psicológico y emocional así, es complicado que el exterior te devuelva abundancia espiritual y material. Recuerda que recibes en función de lo que das.

Si das cariño y atención, por ejemplo, te vivirás predominantemente en estos sentimientos irradiándolos y convocando a tu alrededor la misma dinámica y resonancia.

Si eres generoso en cuanto a los recursos que pones a disposición de otros, en cuanto al dinero que donas o en relación a las oportunidades que ofreces, por magnetismo y atracción te encontrarás con lo mismo en tu entorno y en las personas con las que te cruces.

5 claves para atraer la Abundancia a tu vida

Quiero proponerte unas claves, hábitos o rituales  para atraer Abundancia, es decir, para vivir como una persona que ya se siente Abundante.

1. Llena tu mente de creencias positivas y expansivas

Antes de nada, es necesario que identifiques las que no lo son, es decir, todas aquellas que te hacen sentir pequeño, insuficiente, no capaz, no merecedor…, o aquellas que te dicen que la vida es peligrosa y que los demás están para hacerte daño y engañarte, por poner solo un ejemplo.

Todas ellas son creencias absorbidas en la infancia y otras experiencias que han dejado una impronta que solo tiene que ver con una vivencia personal e individual y no con la realidad. La realidad es neutra, observa cómo la interpretas y descubrirás el sesgo de tu mente y de tus emociones.

No intentes eliminar el pensamiento negativo o la creencia limitante, porque entonces estarás poniendo foco en lo que no deseas. En su lugar incorpora otras creencias alternativas y estarás dando pistas a tu mente de por dónde ir. Literalmente estarás creando otras conexiones y avenidas neuronales en tu cerebro.

Según sea tu pensamiento, así será tu emoción, llevándote a otros comportamientos y actitudes distintas.
Por ejemplo, “no me puedo fiar de nadie, todos son unos interesados”, te llevará a la desconfianza, cerrándote e interpretando situaciones neutrales como ataques o abusos. Tu actitud será de contracción y defensa, irradiando negatividad y atrayendo precisamente lo que rechazas. Ahora imagina cómo sería tu interacción con los demás si entiendes y sientes que puedes confiar en la gente y que muchas personas quieren ayudarte y contribuir.
2. Ponte del lado de la oportunidad

¿Sabías que la oportunidad está al otro lado del miedo?, ¿sabías que tus miedos esconden tu mayor potencial?, ¿sabías que el despliegue de tu potencial y tus dones son el camino a la Abundancia?

Enfrentar nuestros miedos nos sitúa instantáneamente en la superación. Seguro que has experimentado más de una vez esa sensación después de haber logrado algo que en su inicio te generaba temor. Esa satisfacción, confianza y empoderamiento, porque sabes que, si lo has hecho una vez con “esto”, lo puedes hacer más veces con “aquello”.

Nuestros miedos actúan precisamente como señales para indicarnos el camino. Nos guían hacia lo que tenemos que superar. Si ese miedo no fuera una señal de algo en nuestra vida o en nosotros mismos, sencillamente no nos causaría temor. Lo que nos da miedo, lo que nos hace reactivos o nos bloquea esconde la herida que arrastramos.

Según sea tu pensamiento, así será tu emoción, llevándote a otros comportamientos y actitudes distintas.
3. Entrena la compersión

La compersión es lo contrario a la envidia y se refiere al sentimiento de felicidad genuina y alegría por la felicidad del otro, en un sentido auténtico, íntegro y total, sin condicionamientos.

Si al principio te cuesta, simplemente observa cuándo sientes envidia, identifica este sentimiento y acéptalo, no te pelees contra él. Una vez aceptes esa sombra de envidia, adopta una actitud de alegría y apertura por la felicidad y Abundancia de la otra persona.

Se dice que lo finjas hasta que te lo creas. Esta transformación se pauta con este método literalmente. Si adoptas una actitud de alegría en vez de envidia, tanto tu cerebro como tu cuerpo van a captar unas señales concretas, que se transformarán en una bioquímica diferente, acercándote a emociones más expansivas y empáticas en ti.

No es una cuestión de hipocresía, sino de saber, y sobre todo, de ser consciente que si irradias un sentimiento de envidia te estás diciendo a ti mismo “no puedo tener lo que el otro tiene”, es decir, estás entendiendo que la vida es escasa, porque da a unos y a otros no. La vida es abundante y te da en función de lo que das, de lo que sientes que mereces y de lo que eres capaz de accionar.

Ten envidia y te estarás colocando del lado de la escasez. Sé generoso y auténtico y te estarás colocando del lado de la Abundancia.
4. Agradece todas las mañanas y todas las noches lo que tienes, lo que eres y la vida que vives.

Recuerda que, si no eres feliz con lo que tienes, tampoco serás feliz con lo que no tienes. Agradecer es verte abundante ahora, en este momento, y la vida te ofrece más de aquello que tienes y que valoras. De hecho, el agradecimiento es una de las energías y actitudes más poderosas. Numerosos estudios de investigación sobre la felicidad, detectan que uno de los pilares básicos de un sentimiento así es el agradecimiento.

El aprecio y la gratitud por lo que la vida nos ofrece nada más abrir los ojos por la mañana, huyendo de esta manera de la queja y la insatisfacción constantes, te colocará en un sentimiento de Abundancia y de apertura para poder recibir.

¿Crees que una persona seguiría haciéndote regalos si cada vez que te los ofrece no los miras, no los aprecias, no expresas nada positivo y ni siquiera le das las gracias?

En el caso de las personas, seguramente ocurrirá que dejarán de regalar. En el caso de la vida y del Universo, al ser incondicionales y en sí mismos abundantes, seguirán ofreciéndote lo mismo, solo que tú no estarás abierto, ni conectado, ni sintonizado a la riqueza que te ofrecen solo por existir.

5. Muévete, actúa, prueba, acierta y equivócate

La vida y la Abundancia es para los valientes que se mueven, se lanzan, se atreven y, por qué no decirlo así, ¡vibran! Las personas más exitosas son las que han abierto las puertas y han salido fuera, las que se han paseado entre dificultades, retos, obstáculos, logros y pérdidas.

Como te decía en el apartado de los errores a evitar, si solo concibes la apertura a la Abundancia desde el lado de la espiritualidad contemplativa, pero te falta acción y resolución, te quedarás corto y no llegarás.

Los nuevos paisajes se muestran ante nosotros cuando avanzamos, cuando determinamos a dónde queremos llegar y nos lo proponemos, cuando ante un cruce de caminos tomamos una decisión y giramos, y cuando somos perseverantes aún cuando la luz se apaga.

La vida nos abre el paso cuando nos movemos y cuando nos entregamos a nuestros deseos y propósitos.

Marca una pequeña acción hoy y mañana ya estarás allí… allí dónde tú quieras llegar.

TALLER ONLINE GRATUITO
Sanando tus heridas emocionales para recuperar tu esencia y vivir más feliz
ACCEDE AHORA AL TALLER COMPLETO

En conclusión

Mientras vivamos desconectados de nuestro lado transcendental y no seamos capaces de comprender que la ansiada Abundancia tiene que ver con lo que SOMOS y con nuestro lado espiritual, no nos veremos situados en el punto de partida y en la clave fundamental de todo.

Reflexiona sobre quién quieres ser y cómo quieres que sea tu vida. Define tus metas como pareja, como padre-madre, como emprendedor, como amigo, y entrega lo que tienes para dar.

Sé mejor persona y la vida entenderá que ante algo mejor lo que corresponde es lo excelente, entenderá que vives sintonizado con la Abundancia.

Soy Blanca, psicóloga y terapeuta transpersonal, especializada en terapia del inconsciente. Te ayudo a crecer superando las heridas emocionales y conectando con tu sentido de vida, para disfrutar de mayor plenitud y consciencia.

¿Te ha gustado? Compártelo

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en linkedin
Compartir en telegram
Compartir en email

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba

Reserva tu plaza y recibe mi guía gratuita para ser abundante en la vida

TALLER ONLINE GRATUITO
Sanando tus heridas emocionales para recuperar tu esencia y vivir más feliz
ACCEDE AL TALLER COMPLETO